Emilio Lozoya Austin, es uno de los rostros más visibles de la corrupción en el sexenio encabezado por el ex presidente Enrique Peña Nieto. El que fuera director de Petróleos Mexicanos (Pemex) fue detenido el 12 de febrero en Málaga, España, acusado por los delitos de cohecho, operaciones con recursos de procedencia ilícita y delincuencia organizada. Transcurridos casi cinco meses de su detención, él mismo solicitó el proceso de extradición.
Nada queda de aquel poderoso amigo del presidente, de ese que traficó con influencias, que sobornó, y dejó a las instituciones a la merced de unos cuantos privilegiados.
Lozoya, regresa a México para hacer frente a la justicia, respaldado por un aparente acuerdo de colaboración con las autoridades de nuestro país para entregar 18 horas de grabación, que serán evidencia de los sobornos que se hicieron a algunos legisladores por la aprobación de la polémica Reforma Energética en el 2013.
Este anuncio, y el arribo de Lozoya, tiene nerviosos, con pan y dulce, a muchos de los políticos del anterior régimen, tanto a oficialistas como a falsos “opositores” que participaron en la votación a favor de dicha legislación a cambio de alguna prebenda, una conducta muy común de quienes integraron las anteriores legislaturas, con sus honrosas excepciones.
El impacto que genera la extradición de uno de los hombres de mayor confianza de EPN no es un asunto menor, puede trazar el camino hacia la prisión de Luis Videgaray, ex Secretario de Hacienda y Crédito Público (SHCP) y de Relaciones Exteriores. Y del propio Peña Nieto.
De entrada, la llegada de Emilio Lozoya ya coincide con la presentación de licencia de Vanessa Rubio, ex Sub Secretaria de Hacienda y ahora Senadora de la República por el tricolor, que después de la noticia, le surgió un ímpetu y urgencia por la academia y la consultoría -pero en Inglaterra- A tal grado de abandonar la curul de la cámara alta con gran apuro. Será la primera, pero no la última que deja México por este tema, eso con seguridad.
Este acontecimiento dará mucho de que hablar, nadie sabe con exactitud hasta donde está dispuesto Emilio a llegar para contrarrestar la pena por su conducta colaborativa. Mientras, nos vemos en otro #TiempoCompartido.
Cirilo Celis Acuña es Licenciado en Mercadotecnia por la Universidad Autónoma de Occidente. Se desempeñó en la materia en el sector privado hasta 2016. A partir de entonces, ha ejercido en la política como asesor legislativo en el Congreso del Estado de Sinaloa y actualmente en la Cámara de Diputados.