Tiempo Compartido
Cirilo Celis
A un año de distancia para las próximas elecciones, y las más grandes de la historia de México, en el 2021, ya se está configurando un ambiente característico de las campañas políticas, impulsado convenientemente por los adversarios de la cuarta transformación.
Esta semana, desde Palacio Nacional, por conducto de Jesús Ramírez Cuevas, Vocero del Gobierno Federal, se exhibió un documento revelador de lo que sería la estrategia denominada: Bloque Opositor Amplio, BOA, el cual involucra a los líderes y partidos políticos opositores, que afianzados con empresarios, asociaciones, analistas y medios de comunicación, buscan restarle fuerza al presidente Andrés Manuel López Obrador, a su partido –morena- y a sus aliados, todo con miras al proceso electoral que definirá el rumbo de los últimos 3 años de la administración pública federal que encabeza López Obrador.
La finalidad es puntual, recuperar las posiciones de poder que perdieron tras ser barridos del mapa por la voluntad popular en el tsunami democrático ocurrido el 01 de julio de 2018.
Al margen de que, el documento proceda o no de las filas de la oposición, es importante recalcar que estos tienen el legítimo derecho de organizarse y provocar acciones que les permita, a través de la democracia y la legalidad, volver a gobernar, con seguridad les digo, es algo que no deseo.
Regresando a sus mejores épocas, recordemos que está documentado a través de los años, que este tipo de operaciones y alianzas se gestaron contra todo aquel que representaba una amenaza para los privilegios que obtenían bajo el arropo del poder público, al menos contra AMLO, desde el 2004, cuando justamente los que ahora asumen el rol de “defensores de la democracia”, lograron a través del fraude de 2006 prolongar este proceso de transformación.
Y ahora no han sabido articular siquiera un discurso que cause empatía con la ciudadanía, dedican su mayor esfuerzo a encontrar las mejores rimas para sus tendencias de redes sociales en contra del presidente y su proyecto de nación.
De poner en marcha la sinergia BOA, que entre otras cosas estipula una eventual estructura de candidatos en común, sería sumirse en el autoengaño, con la falsa premisa de que una mezcla de agua y aceite, en términos ideológicos claro está, podría ser una opción para la población. Aunque para ellos, en sus cúpulas los dirimen con facilidad, mientras sus intereses se preserven intactos. Veremos como se desarrolla este tema posteriormente. Abrazos virtuales.
Nos leemos el próximo viernes en otro #TiempoCompartido
Cirilo Celis Acuña es Licenciado en Mercadotecnia por la Universidad Autónoma de Occidente. Se desempeñó en la materia en el sector privado hasta 2016. A partir de entonces, ha ejercido en la política como asesor legislativo en el Congreso del Estado de Sinaloa y actualmente en la Cámara de Diputados.