Hasta parece chiste. Según las autoridades de nuestro estado, Sinaloa se encuentra en color naranja, lo que teóricamente quiere decir que los números de casos de COVID están en descenso, ¿Esto es verdad, o es solo un chiste de mal gusto?
Parece más un chiste de mal gusto, pero lamentablemente no lo es. Todos somos testigos de que, desde hace poco más de dos semanas Culiacán regresó prácticamente a la normalidad; con la reactivación económica de diferentes sectores los culichis han retomado sus actividades cotidianas. Lo que es alarmante, debido a que pareciera que hay dos caras de diferentes monedas en un mismo sitio; por un lado, todo parece regresar a la “nueva normalidad”, de manera tan casual que ni parece que anda un virus suelto, por otro lado, los casos de covid en Culiacán están en constante aumento. Apenas el día de antier el 70 por ciento de las camas covid estaban ocupadas. ¿Se puede hablar de color naranja bajo estas condiciones?
Al parecer el semáforo está lejos de ser un instrumento objetivo para indicar la realidad de los casos en el país y en el estado, para corroborar basta con leer las notas de los diferentes medios de comunicación, las cuales son incongruentes. Se dice que estamos en color naranja, mientras los casos van al alza.
Sin embargo, no se puede culpar del todo al gobierno o a las personas que dicen que nos encontramos en color naranja, ya que, en gran medida, también la responsabilidad recae en la población incrédula, que ha manifestado en varias ocasiones la falta de sentido común para acatar las recomendaciones del sector salud, y a la mínima provocación salen a retomar sus vidas olvidándose de la realidad.
Desde los inicios de la cuarentena, fue sujeto a criticas el hecho de que mientras que algunas personas hacían todo lo posible para mantenerse en casa, otras simplemente nunca hicieron tal, lo anterior tuvo muchas casusas, el lugar de trabajo continuo con sus actividades, las personas emprendedoras necesitaban trabajar para tener ingreso, decidieron no creer y continuar con sus actividades, entre otras… Lo que me parece insólito es que el gobernador Quirino Ordaz Coppel, declaró que, el que estemos en color naranja se debe a que los culichis acatan las indicaciones y sigan manteniéndose motivados, cuando desde un inicio; como ya lo mencioné, la sociedad culichi fue criticada.
No obstante, al parecer nos conviene creer que en realidad estamos en color naranja, ya que de cierta manera este discurso nos justifica para olvidar un poco las condiciones en las cuales nos encontramos y poder salir a “la nueva realidad”, se puede decir que las personas que aún mantienen o intentan mantener las recomendaciones de prevención son aquellas que han sido afectados por el virus y/o las personas que han decidido seguirlas para cuidar su salud y la de sus familiares; no se puede decir quién hace bien o quién hace mal, lo que no se puede negar es que todo tiene consecuencias, solo hay que esperar los resultados de toda esta serie de acontecimientos y de actos.