El amor es un sentimiento hermoso, que se vive en todas las etapas y contextos del ser humano, los hay de diversos tipos, amor a la familia, a las mascotas, los hijos, y el amor de pareja…; lamentablemente no todos los amores son perfectos, y no todos los amores son correspondidos.
La gran mayoría en algún momento de su vida experimentan un amor no correspondido, se enfrentan a la realidad de querer a alguien de manera amorosa, sin embargo, este no es correspondido. Los factores para esto pueden ser infinitos ya que depende de cada una de las personas.
Mientras que para la persona que rechaza el amor no genera algún malestar, para la persona que lo siente puede ser devastador, la línea entre sentir el amor y convertirse en obsesión puede ser muy delgada; se siente un vacío, se convierte en una necesidad el tener a su lado a esa persona que no le corresponde, no entiende razones; pues su objetivo es, en algunos casos, convencer a esa persona de cualquier modo.
La manera en la cual se le hace frente a este acontecimiento son diversas, y depende de cada una de las personas; siempre será más fácil sobre llevar una decepción amorosa para aquellas personas que saben manejar sus emociones, tienen una buena apreciación del sí mismo, y comprenden que si bien, ese amor no les corresponde, siempre habrá alguien que si los acepte.
Pero para aquellas personas que no son capaces de aceptar que esa persona no les quiere, además de poder convertirse en una obsesión, también, pueden padecer depresión, tener problemas en el trabajo o en la escuela por no poder concentrarse, tienden a ser apáticos con su entorno, y mostrar actitudes agresivas, ya que la frustración y el dolor (realmente hay personas que sienten dolor físico) los envuelve.
No es fácil superar un amor de este tipo, más cuando se tienen ideales muy fuertes o bien implantados, de esa persona que no corresponde o de una relación que nunca va a pasar. No obstante, no es imposible, una de las primeras cosas que se tienen que hacer y quizás la más difícil es la aceptación; aceptar la situación real, la persona por la que sientes amor, no está obligada a corresponderte y el amor no es algo que se gana, se siente. Lo siguiente es convertir esa situación en un aprendizaje, de la cual, el día de mañana podrás reflexionar. Y tercero, ocupar tu mente, tener la mente ocupada te ayuda a distraerte y no poner toda tu atención en ese hecho.
Pero como ya lo dije anteriormente, la forma para superar esta situación es singular, es un proceso personal, muchas veces lo mejor es pedir ayuda y acudir a terapia, ya que, la manera en que amamos y a quienes elegimos para amar depende mucho de nosotros de la manera en que entendemos las cosas, manejamos nuestras emociones y como nos percibimos; por lo tanto, el conocernos a nosotros mismos siempre es la opción más viable para tomar mejores decisiones.
Diana Sugey Mendoza Cital, licenciada en psicología.
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