Espigado y de estatura prominente, destacaba en cualquier presentación en vivo junto a sus compañeros. De mirada adusta y porte impecable, se imponía demostrando experiencia ganada con los años. Hombre que no resulta fácil intimidar. En sus mensajes públicos, siempre se mostró sereno y privilegiando el honor de servir a su patria. Su postura, de hombre recto y duro, típico de la Milicia, hoy se ve cuestionada y sobrevalorada ante las acusaciones por supuestos vínculos con el Narco.
El General Secretario Salvador Cienfuegos, mando del ejército durante el sexenio de Enrique Peña Nieto, no solo enfrenta un proceso judicial al ser detenido por la DEA en Estados Unidos, sino que lleva la carga de haber sobajado el honor y prestigio de la institución del Estado mexicano en la que más confía la ciudadanía. Con ello, pone en entre dicho la labor de miles de elementos de sus filas que sí portan orgullosos y cabales el uniforme verde olivo.
En primera revisión, tras la detención del General en retiro, la prensa ha dado cuenta de la poca información púbica al respecto. Su captura se llevó a cabo en el aeropuerto de Los Ángeles, mientras disfrutaba vacaciones familiares. La DEA inició una investigación en contra del exfuncionario, por introducir droga a Estados Unidos. Todo parece indicar que sus vínculos eran con el narcotraficante fallecido H2, quien dirigía el cartel tras la muerte y detención de los hermanos Beltrán Leyva.
Según indicios conocidos por la prensa internacional, la DEA investigaba a miembros del mencionado cartel, habiendo intervenido las conversaciones de sus números telefónicos, en donde estos hacían referencia a la protección que recibían de El Padrino. Los agentes detectaron que el apodo correspondía al General Secretario. Por lo que fue vinculado a la misma investigación, que en su oportunidad llevó a la muerte del H2, Juan Francisco Patrón y la también detención por el gobierno de Estados Unidos del Procurador de Nayarit, Edgar Veytia.
Para llevar a cabo la detención del General Secretario, Estados Unidos, respetando la diplomacia y con la finalidad de evitar que este evento origine una discrepancia entre ambas naciones, debió informar al gobierno de México. Primero de la investigación y luego de sus intenciones de capturarlo en su territorio. A lo que la administración de López Obrador debió acceder sabiendo que esto implica una relación tensa con sus fuerzas armadas.
Sabemos, por experiencias anteriores, que la DEA es una institución que privilegia su trabajo de inteligencia y de campo. Por lo que al proceder con una detención para proceso judicial, sus investigaciones acostumbran estar sumamente bien fundamentadas. Es de esperarse, que al capturar al General Secretario, cuentan con bases solidas para llevarlo ante la corte y demostrar su responsabilidad en dichas acusaciones.
Sin embargo, el ejército mexicano no acostumbra operar a luces de todos. Más bien, la justicia militar se caracteriza por ser muy discreta, pero absoluta. La detención del General Secretario, sin duda desestabiliza a las fuerzas armadas. Porque pierden credibilidad. Porque resta autonomía. Porque ahora deben demostrar que no son un nido de corrupción y que no están vinculados al narco. Cuestionamientos que cada vez son más recurrentes.
Como institución solida, la milicia tiene su propio gobierno y democracia con los que se han mantenido fuertes por tanto tiempo. A eso se debe que ahora se han convertido en el principal aliado de López Obrador y su 4T, ya que en los diversos campos de la administración federal figuran mandos militares. Desde el control de las aduanas del país, de las obras de construcción épicas de esta gestión, los mandos de la Guardia Nacional y fuerzas policiacas locales.
Esta detención histórica, debo suponer origina preocupación al interior del gobierno federal, porque si bien los vínculos del General Secretario Cienfuegos no alcanzan a esta administración, sí están esparcidos al interior del ejército mexicano. En sus filas, todavía existen mandos que fueron equipo, apoyo y subordinados del detenido, que en complicidad le debieron operar esas acciones. Por lo que es imposible pensar que si el narco logró infiltrarlos, con el cambio de gobierno eso haya terminado.
De ser ciertas las acusaciones en contra del General Secretario, esta institución castrense perderá absoluta credibilidad. Llevándonos a suponer que a su paso, dejó una mancha de complicidad esparcida por todo el territorio de la República, hombres que aparentan ser rectos y duros, portando impecable su uniforme verde olivo, que siguen jurando servir a la patria, ahora acaparando diversas áreas de la administración federal, aliados del Presidente.
Buzón de Salida. La participación electoral del domingo próximo pasado, en los estados de Coahuila e Hidalgo, resultó en una clara demostración de la legalidad de las instituciones electorales, que cumplieron con su trabajo. Partidos políticos y sus dirigentes deben enfocarse en hacer el suyo. Como factor decisivo, se registró una baja participación ciudadana, comparada con la elección de 2018.
Storyteller.
Al Chávez Rubio.
El maestro Chávez Rubio es Abogado. Se ha desempeñado en el servicio público como jurídico en dependencias Federales, Estatales y Municipales. También es Catedrático, Analista y Columnista en diversos medios de comunicación.
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