Quiero extender una felicitación a todos los padres. Hoy en su día. La felicitación es para los padres biológicos, pero también para aquellos padres que cumplen con la función, que se apropian de la responsabilidad de acompañar, educar, escuchar; como dice una frase muy popular, padre no es solo el que engendra, también lo es, el que educa.
Padres los hay de todo tipo, están los padres ausentes, pero no solo de presencia física, sino también los que se encuentran físicamente, pero le dedican poco tiempo a los hijos; padres comprometidos con su función, padres estrictos, amorosos, e incluso padres que se encuentran solos en este desafío de criar a los hijos por circunstancias propias de cada historia.
Desde que era pequeña, siempre me ha parecido curiosa la diferencia que radica entre el día del padre y el día de las madres, para citar un ejemplo, a las madres en las instituciones educativas se les festeja, a los padres no. Incluso no había una fecha en el calendario que los reconociera. Este reconocimiento se logró gracias a una estadounidense de nombre Sonora Smart, que en la primera década del siglo pasado se le ocurrió dedicar un día del año a todos los padres del mundo, su primera propuesta fue el 5 de junio, en el cumpleaños de su papá; sin embargo, el clero decidió que fuera el tercer domingo de junio. En México, hasta la década de los 60´s se adoptó la celebración del día del padre.
La figura del padre, en la crianza de los hijos es también importante, empero, a veces pareciera que las madres se niegan a dar este reconocimiento, el estado también las apoya, cuando un matrimonio con hijos se divorcia, la preferencia es para la madre, el padre, tiene que demostrar que es capaz de tener la custodia de sus hijos. Quizás la historia que los compaña tiene que ver, pues desde siempre, la madre ha estado más presente, disponible, abnegada, criando a los hijos; en cambio el padre, era o es una figura un poco más ausente, la sociedad se ha impuesto un significante que dice que la labor de criar es de la madre, y la labor de disciplinar es del padre, mostrándolo frente al hijo como una figura más fuerte, intachable.
Empero, en la actualidad, se busca una figura de padre diferente; no distante, solo disciplinando; pero tampoco fusionada, siendo incapaz de poner límites; se está buscando un equilibro de ambos, darle el reconocimiento al hijo y también al padre. Después de todo, la sociedad va cambiando y junto con eso la manera en que percibimos o entendemos las cosas. hoy solo quiero decirles, festejen a sus padres.