“Y si al final no podemos sondear [conocer] la naturaleza”
Goethe
“Hay cosas allá afuera que nuestras pequeñas cabezas no van a entender”
Hanna Nielsen (madre de Ulrich)
Más allá del enredo que implica Dark y que seguramente a más de alguno nos canibalizó la cabeza por las noches o durante el día, creo que, en todo ese entramado de personajes, historias, idas y vueltas, Dark tiene algunas enseñanzas. Y es una serie perfecta para expresar en los códigos y características de este tiempo lo que se ha dicho siempre.
Jorge Luis Borges, en uno de sus maravillosos cuentos que tituló Tlon, Uqbar, Orbis, Tertius narra la tarea a la que se dieron muchas generaciones secretas de poetas, biólogos, físicos, teólogos, filósofos de crear un mundo totalmente distinto al que ya existía y conocemos. Por ejemplo, en ese mundo no existían Dioses, decía Borges: “descreen de Dios, quieren demostrar al Dios no existente que los hombres mortales pueden concebir un mundo”. En ese mundo la concepción del tiempo era distinta a la nuestra y había varias corrientes: una que postula que mientras dormimos aquí, estamos despiertos en otro lado, y que todo hombre son dos hombres; que el mundo se reinicia cada 300 noches; que todo el tiempo ya transcurrió y que algún astro nos está recordando; y mi favorita, que nosotros no recordamos el pasado, pero podemos conocer el futuro.
En otro de sus cuentos, el otro, Borges narra el extraño encuentro que tuvo con su versión adulta en una banca en la ciudad de Londres. Al vivirlo, dijo: “mi primer propósito fue olvidarlo para no perder la razón”. Narró como el Borges adulto le reveló lo que iba a ser el transcurso de su vida: que pasaría con sus padres, a que se dedicaría, los libros que escribiría. Recuerda, dice: “el miedo de lo imposible lo intimidaba”. Cuenta que al final entendió que el otro (su versión adulta) estaba soñando y en su sueño logró llegar hasta su propio presente que si era real. Ese encuentro con su yo futuro demuestra, de alguna forma que todo ya está escrito y que el futuro o el pasado, materialmente existen y no solo en nuestra cabeza. Relato esto para ilustrar como en la obra de Borges la idea del tiempo en el sentido que nosotros la conocemos ha sido reformada.
Borges era un gran lector y admirado de Schopenhauer. Expresó alguna vez sobre él: “. Si el enigma del Universo puede expresarse en palabras, pienso que estas palabras se encontrarían en sus obras”. Creía pues que Schopenhauer era quien mejor se había acercado a entender el mundo.
Si recordamos, la tercera temporada de Dark abre con una cita de Schopenhauer: “un hombre puede hacer lo que quiere, pero no puede querer lo que quiere”. Solo como dato, esta cita refiere a la parodoja de la libertad, pues tenemos libertad para obrar, pero que aquello que queremos no lo queremos por libertad o elección, sino que está determinado por otras cosas, es una imposición (como mucho de lo que sucede en nuestras vida según Schopenhauer). Pero bueno, volviendo a lo que nos ocupa. Esa cita de Schopenhauer dijo Einstein que había sido de gran inspiración durante su juventud, y ¿con que cita abre Dark en la primera temporada? Si. Einstein, que dice así: “la distinción entre pasado, presente y futuro, es solo una ilusión obstinadamente persistente”. A pesar de la evidencia que contradice nuestra creencia, decía Einstein seguimos creyendo que el tiempo funciona como nos enseñaron. Ambos eran alemanes, al igual que la serie.
Schopenhauer, en la introducción a su obra el mundo como voluntad y representación advierte que para entenderlo debimos de haber leído a Kant y conocer la obra de Platón. Así como conocer la sabiduría hindú. De estos tres hay conocimientos que se extraen, y son evidentes en Dark:
• La idea platónica del eterno retorno que se expresa en el diálogo timeo. Que más concretamente es el tiempo visto como algo circular, no como lineal o progresivo que es nuestra sobre el tiempo creencia más expandida. Sobre esta idea expresó Borges: "lo supieron los arduos alumnos de Pitágoras:
Los astros y los hombres vuelven cíclicamente. Los átomos repetirán la urgente Afrodita de oro, los tébanos, las ágoras [repetirán todo]”
• Sobre Kant, él señala que nuestra idea sobre el tiempo es solo una creencia o una categoría que hemos construido para ordenarlo, pero que no necesariamente eso significa que sea objetivamente real. No por ver algo como lo vemos, significa que realmente así sea. Algo así como que las apariencias engañan o no todo es como lo vemos. Coincide con lo dicho por Schopenhauer sobre el mundo: “el mundo es mi [nuestra] representación. No extraemos las leyes de la naturaleza [no necesariamente funciona como creemos], sino que las prescribimos [las inventamos]” como es en el caso del tiempo. Y en Dark justamente nos dice eso: inventamos nuestra noción del tiempo, pero el tiempo realmente funciona de otra forma.
• .La triqueta, símbolo referido en Dark y que es utilizado para expresar la relación y unión entre pasado, presente y futuro y es de origen indoeuropeo, es también una referencia en la obra de Schopenhauer, tanto que advierte que el entendimiento y lectura de su obra se facilita si estás asociado o conoces dicha cultura: “si el lector ha recibido y asimilado la iniciación en la antiguar sabiduría hindú, entonces será el mejor dispuesto a oír lo que he de exponerle”.
Otra cosa es importante y tiene referencia con Platón y es lo expresando en el mito de la caverna. En términos muy generales, Platón decía que los hombres vivimos en una caverna y lo que creemos conocer es tan solo el reflejo o la sombra de lo que hay allá afuera, que solo aquel que sale de la caverna puede conocer la verdad. Es decir, solo saliendo de ahí podemos vencer nuestra ignorancia y enfrentarnos a la verdad. En Dark ¿cómo accesan a otro tiempo? ¿a dónde tienen que entrar o salir (según sea el caso) para poder acceder a la verdad sobre el tiempo que les había sido vedada? Con cierta reserva podemos creer que la colocación del agujero negro en una caverna y el acceso a otro tiempo no es casual, y es una referencia a este mito.
Más allá de las referencias que son evidentes en Dark, y que sin duda hacen falta en este texto (como Nietzsche) ¿qué podemos aprender de Dark?:
1. Personalmente cuando me siento agobiado por mis circunstancias o problemas o que mi existencia me parece algo fútil o tonta recurro a lecturas como Borges -de aquí en adelante a Dark-. Me ayudan a entender o minimizar mis problemas, saber que mis preocupaciones son tan insignificantes comparadas con el basto mundo que me rodea. O, por el contrario, saberme importante y pensar en la extensa combinación de hechos que tuvieron que suscitarse para que yo pudiera existir.
2. Revisar nuestras creencias, cuestionarlas y enfrentarlas. No aceptar el mundo tal cómo se nos ha dado. Ser valientes para enfrentar nuestra ignorancia. Como dijo uno de los personajes de Dark: “la verdad es para los valientes. No para los que dudan y tienen miedo” porque nuestra tendencia, como lo dice Theese personaje de Dark: “a veces nos cuesta creer cosas que contradicen lo que creemos, ¿cómo se habrá sentido la gente cuándo supo que la tierra no era redonda?”
3. Asumir que nuestra especie, a pesar de sus conquistas aún ignora muchas cosas. De nuevo otro personaje de Dark, Martha, referirá: “lo que sabemos es una gota. Lo que ignoramos el océano”. En ese sentido, nuestra labor individual y nuestra vida puede ser algo que acorte esa distancia, que nuestra propia vida constituya a que nuestra especie conozca cada vez más ese océano.
4. Por último, y quizás la más importante, aún a pesar de estar sujetos a condiciones externas y situaciones que no deseamos ni decidimos, aparentemente condenados a repetir las mismas historias de quienes nos antecedieron, siempre podemos hacer algo para cambiar ese ciclo. Sobre todo, en nuestras condiciones familiares. Incluso, en la física, que también retoma la idea del eterno retorno o los ciclos, señala que en cada ciclo hay una entropía, que es simplemente una pequeña variación respecto al ciclo anterior. Generemos una entropía en nuestras vidas, una variación respecto a lo que nos antecedió, no repitamos los mismos fracasos, las mismas historias, los mismos errores.
Y ya que hablamos de Schopenhauer y estamos situados en la cuarentena quizás deberíamos escuchar lo que nos dijo: “los vulgares solo piensan en como pasar el tiempo. Los inteligentes procuran aprovecharlo”
Alfredo Brambila es Licenciado en Politicas Públicas. Campeón nacional y estatal de debate y oratoria. Ensayista. Coordinador del área de análisis y asesoria del Secretariado Ejecutivo del Sistema Estatal de Seguridad.