Hace unos días un paciente me hizo un comentario bastante interesante; dijo “Quiero tener un trabajo que aporte lo que necesito para ser alguien”, cuando le pregunto que era ser alguien, me señalo varias cosas entre estas las más importantes fueron: no estar de arrimado (frase que se utiliza para referirse a vivir en casa ajena), no depender (económicamente) de otro, trabajar en lo que le gusta, estabilidad mental y superarse así mismo.
Con los anteriores ítems hacía la comparación entre él y las personas que están a su alrededor, hacía la observación de que tienen un buen trabajo, buen carro, sonríen, viven solos y/o compraron sus casas… por lo que para él esas personas habían cumplido el objetivo de ser “alguien”.
Sin embargo, analizando el discurso del paciente, suena bastante lógico, pero también, bastante complicado, ¿Se puede realmente tener el trabajo de tus sueños, tener buena salud mental, vivir en casa propia, ser independiente económicamente y superarse así mismo? La respuesta me parece basta subjetiva y depende de quién la conteste, yo en lo personal lo dudo mucho, ¿Puede el cumplimiento de los otros ítems darme salud mental?
Siempre nos han enseñado que la vida es un cumplimiento constante de ideales, al grado de sentirnos mal si no somos personas productivas o no estamos cumpliendo esos ideales; en pocas palabras, si no somos alguien en la vida. Nos sucumbimos entre el pasado (lo que éramos o teníamos), y el futuro (lo que queremos ser o tener), a tal grado de olvidarnos de vivir en el presente, nos preocupamos por cosas que quizás nunca pasen y por aquellas que ya pasaron y no pueden ser cambiadas; convirtiendo el presente en una agonía.
A veces olvidamos que cada persona lleva su curso, dejamos que las comparaciones y las exigencias impuestas nos consuman, a tal grado de no sentir satisfacción por los pequeños o grandes logros conseguidos por que nunca se es suficiente, siempre se está en la búsqueda de más y más, dejamos de disfrutar y solo nos dedicamos a generar; experiencias, logros académicos, cosas materias…
Lo que me hace recordar a un filósofo que dijo unas palabras al cuales voy a mencionar, puede que no le encuentren lógica; empero, me parecen apropiadas. En muchas de las observaciones de Espinoza, en su ética quería mostrar ¿Qué tan seguros estamos que cuando pensamos no es la naturaleza la que piensa por nosotros o es la naturaleza la que se mueve en nosotros? Por ello debemos liberarnos de nuestras sentimientos y emociones para poder encontrar la paz y ser felices; opinaba él. Después de todo, lo que esclaviza al hombre muchas veces es lo que piensa.